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El papel de horno viGO! es un producto que facilita la preparación de tus platos favoritos. Nuestro producto garantiza una distribución uniforme del calor, gracias a la cual la comida queda perfectamente horneada y no se quema. El papel cuenta con un revestimiento antiadherente especial, gracias al cual no necesitas usar grasa adicional durante el horneado. El papel de horno viGO! es un elemento imprescindible en cualquier cocina, que te facilita la preparación de comidas sabrosas, sin preocuparte de que se quemen o se peguen.





FSC

Lava las espinacas, sécalas y retira los tallos duros. Pásalas al robot de cocina, rocíalas con zumo de limón y triturálas hasta obtener una pasta muy fina. Precalienta el horno a 170°C. Bate los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y aumenten de volumen. Añade el aceite poco a poco sin dejar de batir. Incorpora la pasta de espinacas y la pasta de vainilla, y mezcla bien con la batidora a velocidad baja.
Mezcla la harina, la levadura en polvo y el bicarbonato, e incorpóralos a la masa. Une todo con una espátula para deshacer los grumos. Mezcla despacio y con cuidado. Forra un molde desmontable de unos 24–26 cm de diámetro con papel de hornear. Vierte la masa, alisa la superficie y hornea unos 50 minutos, hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. A continuación, deja enfriar el bizcocho.
Mientras tanto, prepara la crema. Cubre la gelatina con 3–4 cucharadas de agua fría y déjala hidratar. En un cazo, calienta 4 cucharadas de agua y disuelve en ella la gelatina hidratada. Deja enfriar y empieza a montar la nata, previamente enfriada durante 24 horas. Añádele el azúcar glas, la ralladura de lima y la pasta de vainilla. Por último, incorpora la gelatina y mezcla brevemente. Corta el bizcocho ya frío a unos 2/3 de altura desde abajo, retira parte de la miga de modo que quede una base de aproximadamente 1 cm de grosor. Desmenuza con las manos la parte retirada y cortada hasta obtener una especie de grava gruesa.
Corta la fruta en trozos grandes. Sobre la base del bizcocho, coloca parte de la crema ligeramente enfriada, encima una porción de fruta, de nuevo crema, y así sucesivamente, de modo que la última capa sea de crema. Cubre todo con una buena cantidad de bizcocho desmenuzado y decora con la fruta. Deja en el frigorífico un mínimo de 2 horas, hasta que la crema cuaje.
